Lo malo de ser checheno

A estas horas, mientras se persigue por todo Boston y alrededores a un chaval de 19 años de origen checheno, cómplice al parecer de su hermano mayor, sólo espero que, a diferencia de éste, sea capturado con vida y pueda ser interrogado. Porque hasta ahora el mero hecho de ser chechenos y musulmanes los ha catalogado como terroristas, cuando muy bien podría tratarse de un vulgar asesino -un “lobo solitario” al mejor estilo norteamericano- que fue secundado por su hermanito. Y los motivos ideológicos, si los hay, podrían ser de naturaleza muy difusa…
Durante todo el viernes, las agencias de noticias exprimieron al máximo la hipótesis del terrorismo islamista. Basándose -y esto es lo más grave- en páginas de la versión rusa de Facebook, Vkontakte (en ruso “en contacto”), se señalaban cosas como que los hermanos eran musulmanes, que el mayor, Tamerlán, condenaba el alcohol, etc., etc., y que el pequeño y huido Yojar incluía en su página enlaces a webs islámicas y sobre la guerra siria y el independentismo checheno, como si no fuera de lo más normal en un chaval de su edad, origen y cultura. Aunque podría serlo, eso no le convierte en terrorista.
Desde el Kremlin, un portavoz de Putin se ocupó de recordar que el presidente había advertido, mucho tiempo atrás, que no existen “mis” terroristas o “tus” terroristas, sino que el mismo terrorismo afecta a todos porque es global. Y esto sirve para justificar tanto el trato que él y los suyos han dado a los chechenos durante años como su apoyo al régimen de Bashar el Asad, habida cuenta de que son los salafistas los que llevan la delantera en la guerra de Siria (gracias a Qatar y Arabia Saudí, los más indeseables aliados que podría tener Estados Unidos) y que Siria no está tan lejos del patio trasero ruso del norte del Cáucaso como podría parecer.
Sin embargo, la ONG rusa Memorial dudaba mucho de que la pareja siguiera las órdenes del actual jefe rebelde checheno, Doku Umárov -o Doku Abu Usmán-. Y la propia página web rebelde Kavkaz Center, que se dedicó a analizar un sinfín de datos -incluidos supuestos registros falsos en Twitter- titulaba: “Extraños terroristas: el uno soñaba con tener una carrera y ganar dinero -el joven Yojar- y el otro, con competir por América en los Juegos Olímpicos”… Ni Kavkaz Center ni algunos observadores occidentales pierden de vista que el hecho de que los criminales sean chechenos le viene bien a Putin.

Anuncios